¿Quién es David?
Davide Di Chiara es enólogo y gerente de producción en Cantina Simone Capecci, con sede en San Vino di Ripatransone. Descubrió Viñedo seguro en 2023 a través de una empresa local amigable y desde entonces la ha adoptado con resultados concretos.
El problema: Prácticas repetitivas y mala cultura de datos
La viticultura local a menudo se basa en hábitos establecidos (por ejemplo, siempre tratar en las mismas fechas), menos en el monitoreo científico. Esto conduce a intervenciones que no siempre son óptimas y al desperdicio de recursos.
El valor de los datos: menos tratamientos, más calidad
Gracias a Vigneto Sicuro, Davide pudo reducir el número de tratamientos estacionales (por ejemplo, de 15 a 10), lo que resultó en un ahorro económico para el productor y beneficios para la empresa. Una gestión más específica también tiene menos impacto en el medio ambiente.
Seguimiento de viñedos dispersos y puntualidad
Para las empresas con viñedos repartidos en varias zonas, la posibilidad de saber dónde intervenir primero es crucial. La aplicación ayuda a ser más oportuna y enfocar las intervenciones donde realmente se necesitan.
Una app para cooperativas y técnicos
Davide sugiere que las bodegas sociales y cooperativas adopten la aplicación a nivel organizativo: crear una cartografía de los miembros otorgantes y alertar a los productores individuales cuando estén en riesgo, transformando la acción preventiva en valor añadido para toda la cadena de suministro.
Conclusión: Tecnología útil y sostenible
Para Davide, la introducción de herramientas como Vigneto Sicuro no es un costo insostenible, sino una inversión que mejora la calidad y la sostenibilidad corporativa. Proteger la materia prima significa dar al enólogo la base para mejorar el producto final.
Testimonio completo
Mi nombre es Davide Di Chiara y soy el enólogo responsable de la producción de Cantina Simone Capecci aquí en San Vino di Ripatransone. Nos reunimos con usted a través de una empresa local amigable en 2023, un año desastroso para el mildiu; Sin embargo, hemos logrado grandes resultados gracias al uso de Vigneto Sicuro. Fue un descubrimiento agradable.
La viticultura piceno todavía depende poco de los datos científicos, pero está evolucionando. Esto es a menudo «por conveniencia»: el vecino trata, yo trato; El año pasado traté con el 25 de abril, luego nuevamente este año traté con el 25 de abril. La tecnología y la ciencia continúan, pero tendemos a repetir patrones pasados.
Si, por el contrario, la aplicación pasa de 15 tratamientos a 10, hay dinero ahorrado para el agricultor y beneficios para la bodega; Sobre todo, es beneficioso para el medio ambiente. Es muy útil porque, al tener viñedos no fusionados sino dispersos, puedes entender dónde intervenir primero y ser más oportuno.
Las fincas sociales y bodegas cooperativas que cuenten con agrónomos y figuras de referencia dentro de ellas deberán adoptar la solicitud: sería necesario cartografiar a los miembros conferentes, ponerse en contacto con el miembro y decir «mira, ahí estás en riesgo, trata». Es un mecanismo que parte de la materia prima para crear valor añadido. Si hay nuevas herramientas y tecnologías que ayudan, bienvenidos: para una empresa no es un coste insostenible, por el contrario puede mejorar el aspecto de calidad. El enólogo solo podrá valorar el producto si la materia prima está protegida y es de alta calidad.